Sabes, podría derrumbarme, caerme al suelo como tantas veces he hecho. Podría suplicar, encararme con cualquiera que me haga dudar, mentir y pedir besos en calles poco propicias. Podría desnudarme en plena calle, ahogarme en un baso de agua, rezar y romper con ello mi ateismo. Podría querer, llorar, olvidar cada trozo de cristal que se clavó en mi alma. Podría volver a sonreír, deshacer el cielo, cortar nudos gordianos y resolver ecuaciones de tercer grado. Podría volver allí, a ver más allá de mis narices, recordar... Podría volverme tonto, enloquecer, amar de nuevo... podría recortar pedazos de pared, encontrar el fin del mundo, bañarme en el lago Ness... Podría escalar mil montes aunque atorado de miedo tardara mil vidas, saltar desde un avión, y partirme mis huesos contra el suelo... podría suicidarme, enamorarme, estallar en mil pedazos y liberar el nido de mariposas que habitan en mi pecho... Podría dejar de soñar para siempre... convertirme en el hombre gris, del traje gris y gabardina marrón de alguno de mis cuentos... Podría pintar el mundo de amarillo, nadar y bucear para encontrar Atlántidas perdidas... Podría ser tu tesoro, tu pirata sucio mal encarado, podría ser tu mapa... podría ser tu sueño incumplido, tu bostezo, tu tedio o tu decoro... Podría ser tu barco de regreso, mi esperanza, mi hastío... mi manzana sobre la cabeza para disparos de arqueros poco prudentes... Podría matarme a besos, a caricias, a mordiscos... Podría pedirte que te casaras conmigo, con mi alma, con n

o volver a crecer y quedarme anclado en mis veinticuatro años... Podría volver a estudiar italiano, a montar en velero cazando foque y la mayor con viento en empopada directo a tus islas... podría conquistarte, morir en el intento, resoplar y dar mi último aliento a la persona que quiera escucharme... podría ser Cupido, la Mona Lisa, el Pensador de Rodin... cualquiera de las bailarinas de Degas o un Marat asesinado en la bañera de cualquier David... podría ser bandera si no causaran tanto daño... podría ser tu quinto piso, el cuarto hijo, el perro, el cabrón, el esclavo... Podría ser un beso, una noche, una luz de una farola... podría ser llamada a altas horas de la noche preguntando dónde estás y si eres tú o cualquiera quien me ama... Podría ser un muerto que habla mientras vive, un vivo que parece muerto mientras acaba de levantar su dedo pidiendo ser el que hable en este juego... Podría ser quien amamante tus dudas, quien te rompa la cabeza por pensar, quien te ame para siempre... Podría ser un día entero de hospital, de pizarra y niños uniformados que alardean del dinero de sus padres... Podría ser piloto de carreras, asesino a sueldo, mulata en La Habana o crupier en Montecarlo... Podría ser un sístole o diástole según te guste más vaciar o llenar corazones... Podría ser un sueño... Podría ser un pájaro, una cacería por el desierto, una noche de estrellas... Podría ser un sol que se mengua y apaga por lunas que no reconocen los te quiero... Podría ser un cigarro encendido sobre la barra de un bar... un whisky doble, música negra... Podría ser un terrorista, un villano, un visigodo, un tunecino, un chipriota... Podría ser el do que falta a una melodía perfecta, una ventana que deja ver la calle pero no tocarla, una vida sin mí... Podría ser un cuento, un conjunto de letras, un acorde mal recordado... Podría ser sin ser nada... podría ser verano... lago seco, lluvia ácida... tractor arando la tierra, llorando, regando, sudando sobre trigales amarillos... con vides de recios racimos de uvas, con olores a pasado, de fotos de Paris en blanco y negro... podría ser Estambul, Notre Dame, la Noria de Londres... podría ser casilla de ajedrez, un reloj de pared que se atrasa a las siete menos cinco, un cumpleaños... Podría ser tú, podría ser yo... Podría ser jinete o caballo... podría ser un cuerno de unicornio, o ala de fénix que por quemar me quemo hasta a mi mismo... podría ser un crucigrama, un pasatiempo, un simple rollo... un ladrón, un cuento, un texto escrito, un hiperbreve... una paradoja, un par de parábolas, un leguleyo... Un trovador, un juglar, una lira, un canto viejo... un Concilio, una reunión, un akelarre... podría ser brujo, mago, guerrero, enano o elfo... Podría romper el cinturón que ata este mundo... Podría ser astronauta en el Apolo 13... un actor en los Oscars, una lágrima, una carta mal escrita... Podría ser sentimiento, ojera, frío, guante y manta al mismo tiempo... Podría dejar de ser y seguiría siendo... Podría ser tu miedo, tu fantasía, tu ilusión, tu desgana... podría ser tu recuerdo, tu hoja de periódico, tu fin... podría

ser un trasnochado, un cantante de medianoche, un vividor de Las Vegas... Podría ser la pared azul con ventanas enrejadas donde te apoyas... podría ser tu reloj de pulsera, tu mirada perdida, tu semblante serio... Podría ser detergente, legia, amuleto, anillo o gramola... guitarra, armónica o extraperlo... Podría ser prostituta, camaleón, mentiroso compulsivo... coche descapotable, tracción a las cuatro ruedas, molino... Podría ser Don Quijote o Rocinante, Sancho Panza o el Cid Campeador... Podría ser un perdedor, un estrellado, una estrella... Podría ser un grito, un canto, un ser onírico... Podría ser superdotado, tonto del bote, un ignorante de la vida... Podría ser misógino, amante del amor, poeta y sordo... podría olvidarme de hablar, guiñar los ojos y abrir caminos en la mar... podría ser oleoducto, trozos de cristal, pintalabios... Podría ser dolor de muela, caricia, masaje, paperas... podría ser mi vida... la tuya... la nuestra... podría ser tu noche... Podría ser tu día... Podría ser... podría ser... si me dejas...
1 comentario:
Podrias ser tu mismo...que al final, eso es lo que cuenta...y ya veras como asi, ella si te dejara ser lo que quieras ser... ;)
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