Descubriendo mi día a día me di cuenta de que me faltaban varios en mi calendario... cuando fui a buscarlos me dí cuenta de que se me caían de las manos los días que venían por delante... Finalmente decidí olvidar los perdidos y amarrar fuertemente los venideros... Ahora por el peso apenas puedo moverme...
Archivo del blog
viernes, agosto 18, 2006
En un rincón de mí, el termómetro marca muchos grados bajo cero...
En un rincón de mí, el termómetro marca muchos grados bajo cero. El día había empezado lluvioso, tanto que he sentido miedo mientras conducía esta mañana. Ya sabéis lo que a mi me gusta que los principios coincidan con los finales. Hoy me he dejado los personajes en casa. Decían que con estos primeros fríos no querían salir, que estaban más a gusto todos juntitos dentro de mi cabeza, y me han dejado a mí tomar la palabra. Pocos sois los que me conocéis. Pocos sois los que habéis sido capaces de mirar tras esos huecos dejados en mi careta, y aún menos los que me habéis escuchado de verdad. Siempre he pecado de ser un chico reservado, hierático, que escondía sus problemas. Apenas hubo un esbozo de mí una vez que la impotencia me llevaba camino de un hospital... El día había empezado lluvioso, tanto que he sentido miedo mientras conducía esta mañana. Se podía respirar el comienzo del Otoño. No sé porque pero el otoño siempre me entristece, aunque a decir verdad también lo hace el invierno, y la primavera, y el verano. Sí, soy un ser depresivo por naturaleza. Hoy, a mediados de Agosto, cuando en otros tiempos debería estar revolviendo por alguna calle de mi pueblo, me encuentro sentado encima de mi cama con un ordenador portátil sobre las rodillas. Diciendo que afuera llovía, y que en algún rincón de mi hay un termómetro que marca muchos grados bajo cero. Es una historia interminable, sin Atreyus, ni países de Fantasía devorados por la Nada... o quizá sí, y poco a poco la gris masa de aire que es la Nada me vaya devorando como al país de Fantasía. Veis, me propongo hacer un texto sin metáforas, en el que se vea claramente quien soy, y no puedo... al final siempre se me escapa alguna... Viendo el otro día la película de Big Fish, había una frase... Uno se cuenta tantas veces sus propias historias, que al final se las acaba creyendo... No sé si será verdad... pero yo me empiezo a creer que no valgo para este mundo... que las cosas van demasiado rápidas en él como para que siga su ritmo... que no entiendo que cabrones indecentes jueguen a querer y destrocen corazones... que la gente buena no se atreva a dar un paso... y si lo dan... si lo dan tienen que luchar contra la desconfianza dejada por cabrones indecentes... y al final todo esfuerzo no vale para nada... Hace un tiempo os dije que quería desaparecer... saber qué sería del mundo sin mí... volver tras cierto tiempo... probablemente me encontraría con que nada había cambiado... todo seguiría su ritmo... el señor que toma el autobús a las seis de la mañana, lo seguiría tomando a esa hora... la señora que sacude las alfombras por la ventana a las once y cuarto de la mañana, seguiría haciéndolo, y el mundo sería completamente ajeno a mi ausencia... ¿Entonces para qué estoy aquí? Nunca he entendido cual es mi cometido en esta vida. Siempre he visto a gente a mi alrededor que con menos esfuerzo conseguían muchas más cosas. Siempre he visto a gentuza besando a las chicas más delicadas que luego negaban los besos a los chicos con pecas por si les volvían a hacer daño. Nunca he entendido mi rol en este juego. Hubo un tiempo en el que no quise jugar. Me tumbaba en la cama hasta que me daban las dos de la tarde. Comía, y la melancolía me dominaba por completo. No tenía ni un solo sueño. Ni una sola ilusión. Ni un solo motivo para luchar. No tenía nada más que a mi familia y mis amigos. Un día descubrí que podía ser mejor. Que podía ir mejorando poco a poco. Que podía intentar mejorar la vida de los demás... quitarles peso de la espalda... Cuando te tomas la molestia de observar el mundo, te das cuenta de que todas las personas necesitan a alguien. De que todas están ahí por algún motivo. ¿Cuántos de vosotros sabe cual es mi sueño? No sé, quizá alguno se lo llegue a imaginar, o quizá alguno se tomó la molestia de preguntármelo, pero no es una pregunta que se haga muy a menudo. Para mí esa es una pregunta maldita. Siempre he necesitado saber cual era el sueño de las parejas que he tenido. Siempre he querido saber cual era el sueño de los demás, aunque no lo haya preguntado. Quizá mi ansia de saber sea para que alguna niña pecosa me diga que su sueño soy yo, pero no, de verdad que no. Puede parecer curioso, pero el sueño de mis dos parejas coincidía. Era el mismo. Exactamente igual. Y evidentemente el sueño de ninguna de ellas era yo, como cabía prever. ¿Cuál es mi sueño? Esa es una pregunta que por respeto no se debería hacer... y si se hace, se debería hacer sólo a las personas que se quiere de verdad. ¿Cuál es mi sueño? Mi sueño ha cambiado tanto de forma y contenido que a veces dudo si no vuelvo a estar en ese momento en el que no tenía sueños... A decir verdad, hubo un momento en el que me prohibí soñar... cerré todas las ventanas y no dejé entrar nada de aire, no fuera a ser que me ilusionara con algo... veis, otra vez las putas metáforas... intento sincerarme y mis capas de cebolla se niegan a ello, se rebelan contra mí y me lo impiden... ¿Tan difícil es decir lo que siento? Parece ser que sí... Me han llamado soñador... me han llamado poeta... romántico... odio esos tres calificativos... me parece repugnante llamar a alguien soñador, poeta o romántico... es tanto como llamarle tonto... en su propia cara, y encima hay que estar agradecido porque se hace con buena intención... Los soñadores son todos sin excepción unos perdedores... ¿o no os dais cuenta de ello? Los poetas escriben sentimientos que ya no se tiene tiempo de leer... que ya en algunos casos ni existen... los románticos... los románticos sólo son capaces de enamorarse del amor... y no estarán nunca jamás a gusto con nadie de carne, piel y huesos... ¿es que de verdad no os dais cuenta? En fin, sé que lo hacéis con la mejor de las intenciones... pero pensar lo que llamáis antes de hacerlo... son tres calificativos que viven de la utopía... de lo irreal... de lo fantástico y por tanto de la locura... es llamar loco a alguien... ¿cuál es mi sueño? ¿Os habéis detenido alguna vez a plantearos cual puede ser el sueño de los demás? Al final la experiencia me dice que el sueño de un gran número de personas coincide... Muchos querrán encontrar el amor de su vida... y no se dan cuenta que para ello deben primero dejarse querer... abrir sus puertas, darse la oportunidad de encontrarlo... otros querrán viajar, conocer mundo, otras culturas... sin saber muy bien si conocen la suya propia, sus propios pensamientos e ideas... otros querrán conocer... saber, tener el don de poder opinar, de tener la información pertinente en el momento preciso... hay tantos sueños como personas, ¿y no se deberían saber todos? ¿y si yo soy capaz de cumplir el sueño de alguien? ¿no tengo derecho a saberlo y a intentarlo? No, ni se os ocurra... puedo oír vuestros pensamientos y os acabo de oír susurrar esa maldita palabra de soñador... No quiero soñar... Estoy cansado de creer en ideales estúpidos que el tiempo se encarga de darme por perdidos... ¿de qué me vale todo lo que me he propuesto a lo largo de mi vida, si cuando lo necesito no soy capaz de demostrarlo? ¿De qué me vale luchar por imposibles si al final siempre son imposibles? Algunos decís que mis cuentos siempre son tristes, que por favor haga alguno de final feliz... ¿pero cómo? ¿cómo escribo de finales felices si no conozco ninguno? Convertiría un buen texto en algo de ciencia ficción... ¿Cómo son los finales felices? ¿cómo son? ¿Es verdad que existen? Mi ciento quince de inteligencia, sí, según algunos test estúpidos soy superdotado, y qué, yo no me lo creo, como decía, mi ciento quince de inteligencia no me permite pensar en que existan... la lógica de la experiencia me dice que no pueden existir... ¿cómo escribo sobre algo que no conozco? De verdad que he intentado muchas veces buscar finales felices... De verdad que he buscado escribir sonrisas, guiños de ojos, historias que terminan bien, chico que lucha por chica y al final la chica se enamora de él como jamás nadie lo ha hecho... chico que deja a chica y se da cuenta de su error y vuelve a besarla con más ganas y fuerza que antes... pero cómo se escribe sobre eso si no creo en ello... si la vida se encarga de decirme que eso es mentira... que por mucho que luche, por mucho que pueda mostrar que soy justo, que no soy un capullo mal encarado que mal crece en jardines que nunca florecen, jamás van a regarme como debo... joder, otra vez las metáforas... ¿cómo se demuestra al mundo que uno merece la pena? De verdad que no lo sé... A estas alturas del escrito, muchos diréis que estoy triste. Muchos presupondréis los motivos que me han llevado a escribir esto. Imagino que no estáis muy desencaminados. Pero no, no estoy triste. Sencillamente en un rincón de mí, muy cerquita del corazón, el termómetro marca muchos grados bajo cero. Había estado latiendo con mucha intensidad durante estos días, pero bueno, es normal, como digo comienzan los aires del Otoño... y yo soy incapaz de demostrar a una muchacha, sí, todos me habéis oído hablar de ella, todos sin excepción, soy incapaz de demostrarla que realmente me interesa... aunque se lo diga de la única manera que sé y puedo... aunque se lo jure... Pero no, no estoy triste. ¿Cómo se puede estar triste si se ha luchado con todas las armas que uno tenía? ¿Cómo se puede estar triste si me he dejado en el intento todo lo que soy y he sido durante estos días? No, no estoy triste. No me merezco estar triste cuando sé y tengo la certeza de que le hubiera dado todo y más... como sabéis los que me conocéis bien... Pero si no estoy triste... ¿cómo diablos estoy? ¿y por qué tengo tanto frío en el pecho? ¿y por qué casi lloro? ¿y por qué...? Pero es verdad, no es tristeza lo que me cubre... Es un frío helador, y en este caso no es una metáfora. Es como si un reloj se parase de golpe, si se dejara de dar cuerda a un muñeco mecánico, como si un mundo cayera y se hiciera añicos en mil pedazos. No, no quiero ni un solo segundo de lástima. Estoy acostumbrado. Para estos casos siempre tengo la gran nariz roja de payaso sobre la mesilla de noche. Preparada para que mañana por la mañana, lo que hoy es frío, comience a derretirse, y que el “siga buscando” de mis tarjetas de rascar, deje de ser un siga buscando algún día. ¿Pero cómo se demuestra que eres un tipo legal? Cómo se demuestran tantas cosas que se deberían poder demostrar con sólo mirarse... Sería tan fácil poder mirar a alguien y saber si te va a hacer la vida imposible o por el contrario va a ser el amor que siempre has andado buscando... Sería tan fácil... ¿Pero por qué siempre la misma historia? Si ya me sé el final. Si al final siempre son los mismos actores, con las mismas frases hechas, con los mismos sentimientos de cartón piedra, las mismas lágrimas enaltadas y los mismos adioses que siempre dejan marcado a uno de los dos. Si siempre son los mismos muros, las mismas miradas desconfiadas, las mismas dudas, los mismos besos con sabor a pasado, el mismo frío, el mismo hielo, y la misma falta de calor. Blanca lunera, sabes una cosa... al final ibas a tener tu razón y sí que estaba... no, no lo voy a decir aquí, que nunca se sabe... ya te lo diré en privado mi pequeña hada-bruja. Siempre todo igual... había una película argentina... el mismo amor... la misma lluvia... y sí, ciertamente... al final siempre es el mismo amor... el mismo, el que jamás empieza. El mismo amor que quiere salir pero no puede, no le dejan. Cuando son tantos noes uno empieza a plantearse que algo debe fallar. Si los noes son generales el problema no lo es tanto. Si los noes son concretos, con la certeza que en la cercanía del tiempo, tanto pasado, algo más comprensible, como futuro, esos noes se vuelven síes para otra gente, uno comprende que entonces no son noes generales sino concretos en su persona, y que por tanto el que no gusta es él. Es ley de vida. Hay a quien gustamos y hay a quien no. El mismo amor... siempre el mismo amor... Y la misma lluvia. El día había empezado lluvioso, tanto que he sentido miedo mientras conducía esta mañana. La misma historia una y otra vez. Pero yo estoy cansado de saltar muros. Y cada vez quiero creer más en los finales de película. Pero no puedo. Y cada vez quiero creer más en que de verdad es posible. Pero no puedo. Porque la vida se encarga de decirme que no puedo. Porque la vida se encarga de mostrarme sentimientos que nunca puedo compartir. Porque a las personas a las que he querido no me han querido a su lado, por el motivo que fuera, ellas lo saben. Y porque las que me quisieron y yo quise, eligieron malos momentos en mi vida, y les hubiera hecho daño y por eso renuncié a ellas. ¿Pero cómo se demuestra eso? El mismo amor, la misma lluvia, el mismo frío, las mismas dudas... y al final siempre la idea de que nunca más... de que no me merezco pasar por estas cosas siempre... que no merece la pena intentarlo si siempre es el mismo final... y siempre lo es... que no merece la pena volverlo a intentar por nadie... que no me merezco darme otra oportunidad... si me sé la respuesta... que tarde o temprano al final siempre llega en forma de no... aunque entre medias se haya vivido unos meses creyendo que sí, al final siempre hay un banco de madera que te ve llorar abrazado a ella, o una bocacalle que marca el destino hacia su portal que la ve pidiéndote perdón... pero al final siempre es igual... el mismo amor y la misma lluvia, y el mismo frío, y la misma soledad que se acomoda triunfadora encima de mi cama, sobre mis rodillas, en forma de portátil y me hace escribir como si hoy hubiera perdido un día. Pero no, no estoy triste. Y dudo sobre cual es mi sueño. Y tengo un frío que cercena buena parte de mis ilusiones. Y casi lloro, yo... señal inequívoca de que me estoy haciendo viejo... Habrá quien haya pensado que todo lo que he escrito estos días era para alguien concreto... que tenía una especie de destinatario... ¿de verdad no entendéis que sólo escribo para mí? Que necesito escribir para sacar todas estas cosas que dentro se enquistas hasta provocarme un dolor terrible... ¿No sois capaces de entender que todos esos textos están escritos sólo y únicamente para mí? Sin más, sin un mensaje detrás... y si alguno lo tiene, creerme , sólo yo soy capaz de entenderlo como tal... con lo que quiere decir, con cada coma y punto y duda y petición... En fin, hace frío, tengo sueño, y mañana, sin duda, amanecerá con un poquito más de luz... Y ya sabéis, en un rincón de mí el termómetro marca muchos grados bajo cero. El día había empezado lluvioso, tanto que he sentido miedo mientras conducía esta mañana.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
oooooh....que ilusion me ha hecho..me estaba poniendo triste de verte dudar si estabas triste o no, pero la blanca lunera...que ilusion!!enserio!!!eso me dice mucho, muchisimo..y algun dia te pillare por banda para agradecertelo, y para darte un achuchon de esos de "abrazo de oso" que me doy con las personas que mas me importan...tu sigue ganando puntos, y te sacare de las orejas pa tomar de una vez un cafe!!!!:P bueno al lio. se me han ocurrido, como siempre, varias cosas, de las cuales la mitad no te enteraras, porque se me olvidaran segun escriba...pero ya me vas conociendo y estas acostumbrado...lo primero es la idea de la nada...siempre he pensado que, en el momento en que la desribes, la das una forma, un color, una caracteristica, sea cual sea...ya estas afirmando que la nada es algo, por lo tanto, no deberias sentirte vacio si se apodera de ti, porque no es que no haya nada, esque hay "la nada", y al ponerle el articulo delante, la das un cuerpo....bueno bueno bueno, que paranoia,jajaaja..me temo que no me he explicado...en fin, lo de romantico, poeta, soñador...siemrpe te lo he llamado, pero porque para mi no es un insulto, ni mucho menos (claro que soy adicta al siglo XIX,jajaja)es como a mi, que me llaman bruja, pretendiendo insultar, y lo unico que digo es "gracias" con una sonrisa de oreja a oreja...o a mi hermano, o a pao...que si les llaman payasos, se sienten felices....(por cierto, ayer pao se compro una nariz, que habia perdido la suya...tendrias que verle en los probadores del h&m...jajaajja...curioso...)ser soñador, poeta, o romantico(esto ultimo lo se por experiencia) no es tan malo, creeme. Yo soy una romantica soñadora, me enamoro siempre de los amores imposibles...hasta que aparecio uno posible, y vale, no sera el amor que siempre soñe, pero oye, me llena igual o mas...porque al menos este es real, los demas, solo fruto de mi imaginacion. por tanto, quiza para ti sea algo despectivo, pero no tiene por que...solo es cuestion de perspectiva...y si no..que se lo digan a ortega y gasset...mas cositas...me imagino que es lo que me ibas a decir, que has preferido dejarlo para una conversacion privada...sabes que estoy aqui para lo que quieras...asique ya sabes que hacer...no trolecillo?? y bueno...en general, me siento totalmente identificada contigo, de hecho yo hoy tengo uno de esos dias en los que el frio se apodera de mi corazon, y mi estado de animo esta en las antipodas...pero estos dias pasan, y llegan otros mejores..tu y yo lo sabemos, por muy depresivos que seamos por naturaleza..."no llueve eternamente", al final sale el sol, aunque sea timido, pero calienta igualmente ;) cada vez estoy mas segura de que yo tenia razon en dos cosas...la que quieres comentarme en privado, y la que siempre te digo....que te lances..que te des una oportunidad...que bueno, quiza no salga bien y te tropieces, pero siempre te puedes levantar....al levantarte una y otra vez, y seguir intentandolo, con esa persona, o con otra, igual da...es la mejor manera que tienes de demostrar todo lo que eres, lo muchisimo que vales...nunca te habias dado cuenta??al menos demuestras que esa persona te importa, y que no te importa caer...no te rindas javi, enserio...hazlo por ti...porque te lo mereces...ademas..si te caes y no te puedes levantar, tu dame un silbidito, y mi mano estara para ayudarte a ponerte en pie de nuevo ;)
Por eso me gustan tanto esos que tanto te pido, los que terminan bien, o los que no terminan,porque los míos no lo son así que te entiendo y no quiero que estés así, eres alguien maravilloso y guay y a lo mejor lo que pasa es que eliges a las personas que no se dan cuenta o que buscan algo distinto o cualquier cosa pero no que el problema sea tuyo besos
Publicar un comentario