Archivo del blog

sábado, agosto 05, 2006

La alquimista de sueños

- ¿Qué quieres de mí?- Me preguntó sin decirme nada... - ¿Qué quieres de mí?- volvieron a preguntarme sus dos escrutadores ojos... esos dos ojos padres de miradas perdidas hacia ninguna parte, padres de ese color marrón que los teñía y padres de su forma hundida que sugerían una cierta tristeza en su mirada. Esos dos ojos hablaban por ella, por su timidez, por sus pensamientos... Aquella alquimista de sueños sabía muy bien como guardárselos todos para sí... Había aprendido a lamerse sus heridas ella sola, a saber esperar en soledad, sin más ganas que hablar con ella misma y contarse y repetirse sus problemas para no querer molestar a nadie con los mismos... Bajo sus dos ojos, una media sonrisa que valía por una entera... una sonrisa que sin duda había iluminado más de un alma dubitativa y la había hecho encerrarse en los cantos de sirena que emitía la blanca fila de dientes... y un ¿qué quieres de mí? me preguntaban sus dos ojos... Era una pregunta franca, sincera, como ella, y buscaba igualmente respuestas del mismo tipo... pero... ¿qué quería yo de ella?... Por momentos quería olvidarla... quería que nunca hubiera existido o que de existir, no hubiera entrado en mi vida para deshacer a su antojo lo poco de racional que me quedaba... por momentos quería estar lejos de ella, para no besar el aire y encontrarme vacío... por momentos quería que ese aire que besaba fuera ella, con sus dos ojos marrones de mirada perdida, y su pelo liso cayendo sobre su cara, con esa media sonrisa que valía por una entera... por momentos quería ser su sombra y mirarla de soslayo, como miran ellas, y saber qué hace en cada momento, en qué piensa... por momentos, quería ser lo que ella quisiera que fuese, un amigo, un conocido, un extraño, un loco aventurero o un cuerdo borracho... cualquier cosa valía... Se la notaba insegura, aunque con sus formas sugería fortaleza... se la notaba inquieta, con ganas de aprender, pero con cierta resignación a jugar su papel en esta vida... y es que no era completamente feliz... Sus dos ojos no sólo preguntaban, también pedían los besos de alguien que la quisiese... que la quisiese de verdad y quizá, aunque no lo reconocía, que la salvara de la soledad que por momentos sentía... Se creía hielo. Se creía fría, como si por ella hubieran pasado más de mil huracanes cercenando tantas ilusiones... Se creía un témpano o un carámbano, y yo ya me demostré en su día que no tengo fuego suficiente para derretir aquello que no quiere ser derretido... Tenía miedo... Teníamos miedo... Ella tiene miedo a volver a querer... a que un “te quiero” vuelva a salir de sus labios... porque volvería a sentirse débil, y podrían volver a hacerla daño, como antaño... aunque de todo eso ya no se acuerda... o no se quiere acordar... Él tiene miedo a intentarlo, a intentar saltar las verjas y trepar a balcones donde Capuletos y Montescos juegan a ser una misma familia... porque ya no recuerda cómo se jugaba a aquello, porque un día cerró a cal y canto su ser, y le cuesta un mundo abrirlo, que las puertas se oxidaron... pero por momentos... por momentos querría olvidarla... pero por momentos... por momentos querría que no existiera un segundo más sin poder pedir al cielo que la cuide si se marcha lejos, a la luna que la vigile si la pasa algo, y que si duerme inquieta, sea el viento quien la meza con su canto... pero duda... y duda porque no sabe cuanto tiempo hace que no se arriesga por nada, y las últimas veces que arriesgó... ayyy, las últimas veces que arriesgó había olor a cicuta en la ventana... y la bañera llena de sangre roja y venas cortadas y sabe que si se arriesgara... el panorama no cambiaría mucho... No es guapa... trata de convencerse de algo que ella le ha dicho tantas veces... no es guapa se repite... y sin embargo... él tiene todo el derecho del mundo a pensar que sí lo es, aunque no fuera, que no es el caso... y aunque no fuera guapa... ¿qué cambiaba eso? No es tu belleza desconocida lo que enloqueció a las almas errantes... y si así fue, poco durará su sortilegio... fueron las palabras de tus ojos, de tu media sonrisa, de tu mirada hundida... todo eso que decías sin decir y sin querer decirlo... No es guapa, me repito... no lo es... así una y otra vez... porque a renglón seguido siempre me sale un... es preciosa... que chafa la intentona de autoconvencerme... y recuerdo la pregunta de tus dos ojos escrutadores de mentiras... ¿Qué quieres de mí?... Creo que podría contestar sinceramente que sólo quiero que seas feliz... pero que de verdad lo seas... no apresada por ilusiones pasajeras de llamadas que nunca llegan y llamadas que nunca haces... no de comerte la cabeza por Domingos que marchitan en soledades porque el tiempo no se mide igual para todo el mundo... No quiero que pienses que te huyen, ni que eres fría e independiente... porque tengo demostrado que quien más lo piensa es quien más necesita de los otros... porque yo en su día fui el más frío e independiente... porque yo en su día era el más hierático e insensible... y sé lo que se siente cuando se mira detrás de la careta... Sí, creo que lo único que quiero es que seas feliz... con lo que tengas... sea mucho o poco, poco o mucho, pero que lo sientas como tuyo... y sonrías y disfrutes sin caer en tus dudas... y te valores como realmente mereces... Pero lo sé... mis palabras son silencio y caen en saco roto... a fin de cuentas... yo soy sólo un número entre setecientos cincuenta... pero a veces no quiero ser nada más que eso... un simple y llano número si con eso consigo hablar dos minutos contigo... y por momentos... por momentos me rindo, y me consumo en mi mar de dudas... y deshojo margaritas que nunca se ponen de acuerdo entre si debo olvidarte o debo quererte aunque eso me cueste un nuevo suicidio de olor a cicuta en la ventana y a sangre roja y venas cortadas en las bañeras... y así un día subo y otro bajo en mis intenciones... y sólo, lo único que quiero, es que seas feliz... porque sé que lo mereces... porque sé que puedes serlo... porque estoy convencido de que te lo has ganado... El muchacho joven que andaba delante de mí justo se acaba de ir... ha pedido aspirinas y un termómetro... y allí está... con su bata blanca nueva remangada... y una media sonrisa completamente desconocida que se dirige a mí, y unos ojos que se callan y ahora no quieren hablar... y sí su boca... que me pregunta... ¿qué es lo que quiere?... y tras un leve silencio dubitativo... no lo dudo y le pido... Efedrina... para ver si así mis nervios se activan y aumentan y me llevan a un camino sin retorno... Efedrina... - ¿algo más?- sí por favor... pastillas para no soñar... y esa muchacha de ojos marrones, pelo liso castaño y media sonrisa que vale por una, me mira y se extraña, pues no hace mucho que trabaja en esa farmacia... y me dice todo lo cortésmente que puede... – me temo joven, que de esas no tenemos- entonces le sugiero que me ponga unas aspirinas y un termómetro, como al muchacho de antes... y tras pagar... salgo de esa farmacia imaginaria... y veo que justo al otro lado de la rotonda hay otra farmacia más grande, pero de idéntica cruz verde que se ilumina... y decido preguntar, por si acaso, por si quedaran... las pastillas para no soñar que no había en la anterior... y una señorita con voz amable me envuelve un paquetito de pastillas blancas sobre un papel fino, blanco, semitransparente... pago... y me voy... y todavía no sé a dónde... ni qué tomar primero... si la Efedrina, la aspirina... o la pastilla blanca de polvo de tiza que no me permite soñar...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola niño , que tal te va tratando la vida???.
Veo que este blog esta siendo fructifero, espero que siga mucho tiempo así.
El mio en cambio, parece que todos los días va muriendo poco a poco , mi destierro es grande......
De mis amigas ya hablaremos , estoy reponiendome de la perdida de la semana pasada , tantos hombres que no supe aprobechar .....
bueno pues un besazo , bueno , que seguimos en contacto.
un afectuoso abrazo de la LIDER

Oizys_Limlint dijo...

me dejate un comentario, me parecio correcto responderte con uno, ya que es extraño que me escriban en mi blog.
Agradezco tu esfuerso por hacerme sentir mejor, y por alguna extraña razon me siento algo identificada con lo que escribiste.
Un saludo desde tan lejos!

Lunae dijo...

como siempre, al leer esas letritas que juntas en tu blog de manera tan magistral, me surgen demasiadas ideas que comentar, sin orden concreto, y de las cuales ya no me acuerdo de la mitad...por lo que veo, has incumplido tu promesa. entonces te digo...o te pregunto para que te respondas a ti mismo y no a mi...por que no dejas de soñar el amor, y decides vivirlo??no todos los poetras son felices soñandolo, quiza sea hora de que te mojes el culo de una vez tirandote a la piscina. no siempre te encontraras sanre roja de venas cortadas..(ya se ke era una bañera, pero mira, la piscina es uan mas grande....)puede que te encuentres un agüita refrescante!!!eso nunca se sabe..y si no..que me lo digan a mi..o mas bien a pao...que no pensaba que volveria a tener "novia"...que nadaba en un inmenso mar de dudas y miedos...y que la distancia ha secado ese mar, y ya ni dudas, ni miedos...y tiene novia...quiza ella necesite un empujoncito para bucear en ese agüita fresquita....y asi, dejes de ser un numero, para ser simplemente tu...recuerda lo que te dije...pasea...conoce...y a partir de ahi, juzga que debes hacer...y para lo que quieras..ya sabes que esta hadita/bruji/llamemosle x....esta aqui ;) miles de besos, trolecillo....miss you.... muak