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jueves, septiembre 28, 2006

Torn

Hoy empieza otra vez a ser hoy. Hoy poco a poco dejó de ser ayer. Y sé que hoy nunca será mañana. Hoy he pasado por la puerta imprudente de tu trabajo, y no he querido mirar...ninguna de las dos veces. Hoy he saludado al día mientras el sol me daba de frente, llenando todo mi cuerpo de luz, y yo con mi camiseta amarilla parecía responderle desde el suelo. Y sin embargo, el destino gasta bromas macabras, y en mi Mp4 ha querido sonar la canción Torn de Natalie Imbruglia, con la historia de una muchacha rota, que no tiene fe ni ilusión, y que piensa que sus sueños nunca se hacen realidad, y que se siente vacía y rota, y él, él llega demasiado tarde. Es el poder de las canciones. Ese maldito poder de describir situaciones. Y otra vez el destino ha querido que la canción que siguiera a ese Torn no pudiera ser otra que “La princesa de mis sueños” de OBK, con todo lo que significa para mí... así que blanco y en botella, suele ser leche, salvo quizá en Turquía, que también puede ser Raki. Hoy empieza otra vez a ser hoy. Hoy poco a poco dejó de ser ayer, pero pese a ello, todavía no sé qué debo hacer. Y no estoy triste. Ni tengo ganas de romperme en pedacitos y dejar que me lleve el viento. Ni tampoco estoy dispuesto a cambiar mi forma de ser y volverme un chulo prepotente, de esos que tanto os gustan a las mujeres, con vuestra noble idea de que ellos serán los que cambien para estar con vosotras... Acabo de estar leyendo frases de películas... “Cuando vas con el Diablo, él no cambia. Él te cambia a ti”. Es de la película Ocho milímetros, y al final siempre es lo mismo. Y la vida está llena de Diablos que se pintan de ángeles. Les abrís las puertas y dejáis que trasteen a sus anchas. Os ilusionáis. Y al final... al final lloráis mientras os convertís en piedras, mientras levantáis muros y el Diablo ha conseguido lo que quería, que era cambiaros... Y ese es su triunfo, y vuestra derrota... el conseguir que cuando se van ya no seáis las mismas... Y no es vuestra derrota el haberos ilusionado, como en la mayoría de los casos pensáis... Si una sola de las que leéis este espacio discrepáis, por favor, hacérmelo saber, hacerme creer que no es culpa de los hijos de puta que andan sueltos el que con tanta frecuencia os cerréis en banda, el que tengáis vuestro espacio al que ya nunca volvéis a dejar entrar a nadie, salvo que pase mucho tiempo... porque o es eso, o yo sigo siendo un ingenuo, que también puede ser. Y hay muchas que cantarían a grito pelado la canción Torn, y hay muchos que llegan tarde, o que siempre lo hacen, como el chico de la historia... ¿a quién me recordará el muchacho?... Y allí estaba, con el sol en la cara, con mi perra corriendo por ese descampado, y yo subido a los montecitos de tierra para tocar el cielo. Con mi Mp4 que me hacía cantar en susurros. Así que hoy empieza otra vez a ser hoy. Y sé que hoy nunca será mañana. Porque el mañana no existe ni lo quiero. Porque no quiero pensar en qué haré en un minuto. Ni sé la frase que saldrá de mí. Porque no quiero plantearme nada. Porque sencillamente y aunque suene duro, mañana puedo estar muerto, y lo que más rabia me da es que muchos no tendríais oportunidad de enteraros. Y quizá pensaríais que os he olvidado, y seríais injustos al pensarlo. Pero veis, es una realidad que asumo como posible. Nadie me asegura que mañana siga aquí, y si no sigo, ¿qué me habré llevado de mis días por esto que llaman vida? La verdad es que más lamentos que otra cosa; por mi forma de ser, por no conformarme, por no rendirme, por luchar siempre. Ojalá fuera una de esas personas simples que se conforman con lo que tienen, ojalá supiera resignarme, y no tuviera nunca ganas de luchar, porque entonces sería mucho más feliz en mi ignorancia. Pero por otro lado, probablemente ignoraría que lo soy, por lo que no sé si llegaría a compensarme. Y mañana puede que no esté, y sin embargo no os he dicho a todos y cada uno de vosotros todo lo que os tenía que decir. Plantearos por un minuto qué haríais si supierais que mañana ya no estaréis aquí. ¿Qué haríais? ¿Os dejaríais llevar por los miedos, o romperíais a hacer todo aquello que os queda pendiente? Saldríais a besar los labios de esa persona a la que queréis, o sencillamente te plegarías a esperar y dejarte llevar... y si no estáis dispuestos a esperar, ¿qué estáis haciendo?, ¿ qué estáis haciendo ahora, en este instante? Sal y corre a besar esos labios, sal y corre a arriesgarte, que nadie te asegura que estés aquí mañana. Besa, quiere, ríe cada día como si fueran tus últimos minutos. Llora, siente y grita todo lo que tengas que llorar, sentir y gritar, porque es lo que nos queda. Porque no tenemos otra. Porque nadie nos asegura que mañana por la mañana volvamos a estar aquí. Y quizá, así, viviendo de esa manera, haya menos gente que quiera cantar Torn, y no habrá muchachos que lleguen tarde, y quizá así hoy empiece a dejar de ser ayer, para que hoy empiece otra vez a ser hoy.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El "torn" es un sentimiento pasajero... el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y las mujeres somos demasiado impulsivas, lo que nos hace aún más propensas a ello... se olvidará del daño que le han hecho y diga lo que diga la Imbruglia las ilusiones y la fe desaparecen sólo temporalmente.. Y joo, que a no a todas nos gustan los chulosssss!