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viernes, septiembre 08, 2006

¿Quién mató al señor Sánchez?

Bueno, ante la crítica de que mis entradas son siempre previsibles, y es fácil saber el final de las mismas, he decidido rescatar un viejo jueguecillo que hice para la página www.ciao.es, y en el que siendo sinceros, sólo una persona consiguió resolver, al menos de la manera en la que estaba planteado... El juego es sencillo; se ha encontrado un cuerpo sin vida en un hotel de lujo carente de él. Interrogados los testigos y el servicio del hotel, debéis decirme, y para esta ocasión sí os pido que me dejéis un comentario, que así es más divertido porque así se ve lo que piensa uno y otro, que es lo que tiene gracia de estas cosas, bueno, debéis decirme, quién creeís que es el asesino y su motivo... así que sin más... aquí os dejo con el documento oficial encontrado en la comisaría con el siguiente número de registro.... ref.-000938847, Caso: asesinato del señor Sánchez, del 29 de Diciembre del 2005....




Estaba muerto. El asesinato del señor Sánchez debía esclarecerse lo antes posible. El cuerpo sin vida había sido encontrado en una hamaca, al lado de la piscina, del hotel más lujoso de la ciudad. Tenía un cuchillo clavado en el abdomen. El cuerpo de investigación llegó al hotel a la 1:30 de la mañana alertados por una llamada. Rastrearon el lugar en busca de unas pruebas que no encontraron, pero el caso debía estar resuelto antes del amanecer. Según los datos de los que disponían, el señor Sánchez era un acaudalado hombre de negocios que llevaba dos días en el hotel a base de los gustos y caprichos más refinados. Al parecer, no estaba sólo, compartía habitación con una mujer mucho más joven que él. Con estos datos, el comisario Algibete decidió tomar declaración a todos aquellos que hubieran, o hubiesen, podido presenciar algún movimiento extraño aquella noche. Al lugar del crimen se asomaban cinco habitaciones de lujo y la recepción del hotel; además se pretendía tomar declaración a cuatro de los miembros de la plantilla (sin contar el recepcionista), como el jardinero, la señora de la limpieza, el encargado de la piscina y la teleoperadora.El señor Ramírez ocupaba la habitación 101 del hotel en el momento del suceso; asegura que sobre la hora del crimen (supongamos que, sin haber realizado la autopsia, este se produjera sobre las 00:50) leía una interesante revista sobre la reproducción de la gallina tuerta, pero que a eso de la 1:15 oyó un ruido en el jardín anexo a la piscina y salió a ver qué había sucedido; encontrándose, al salir a ver lo sucedido, con la silueta de un hombre que corría al que asegura no poder identificar, y de lo que parecía otro en la lejanía que parecía estar inmóvil. Al ver que no ocurría nada más, pocos minutos después tornaba a su lectura.El matrimonio Flores era natural de Portugal y apenas chapurreaban el castellano. Aseguran que se encontraban ellos apasionantemente atareados en sus labores conyugales como para haber escuchado algo raro. Ocupaban la habitación 102.La habitación 103 era la propia del señor Sánchez. Al ser inspeccionada se comprobó que sólo faltaba la joven y guapa dama que le acompañaba. Ante la imposibilidad de tomar declaración al difunto, continúan con la habitación 104. La habitación 104, y también la 105, pertenecen a una familia de Algete a la que el pasado día 22 les tocó la lotería. Esta familia se compone de un padre, don Pedro, una madre, doña Pilar, y dos pequeñas criaturas del demonio (ocupantes de la habitación 105) que son denominadas cariñosamente Marta y Miguel, de diez y doce años respectivamente. Los padre aseguran haber oído un ruido, al caer algo estrepitosamente, a eso de las 00:45 ó la 1:00, pero que no hicieron ningún caso al pensar que habían sido los críos los causantes del ruido, imaginando quizá la ruptura del gran espejo del baño... Los alevines aseguran que estaban viendo, sin consentimiento paterno, una peli de Antena 3 cuando debieran estar durmiendo, y que ante el ruido ya citado, se asomaron al balcón viendo como el jardinero corría en dirección desconocida y como a lo lejos había lo que parecía ser el difunto. Interrogados ante la posibilidad de la existencia de un tercer sujeto, como cabría esperar de la declaración del señor Ramírez, los jóvenes alegan que no vieron nada más, pero que no pueden precisar si esa persona existía o no, ya que ambos padecen miopía, al igual que el señor don Pedro. Preguntados al respecto del por qué no avisaron a sus padres al ver al difunto, alegan que el estar despiertos , y para más INRI viendo una película de Antena 3, en horas en que debieran estar dormidos, hubiera supuesto una gran cachetada de su madre la señora Pilar, quien al enterarse de que sus dos inocentes hijos veían la tele a altas horas de la madrugada, les propino, y doy fé de ello, una gran cachetada a cada uno dejándoles la cara más roja que un tomate...En la recepción del hotel preguntamos al respecto de lo sucedido, y nos aseguran que desde allí no se ha visto nada de nada pero nada de verdad. Creyendo al pobre recepcionista, un joven becario sin idiomas, le pedimos que nos de la máxima información posible sobre los ocupantes del hotel y sus empleados. Del señor Ramírez nos comenta que es asiduo del hotel, estuvo en la cárcel por estafa en al industria avícola, pero le soltaron tras pagar, por lo bajini, cierta cantidad a cierto juez; desde entonces ha tenido algunos problemas con ciertos clientes y tiene prohibida la entrada en los casinos. Del matrimonio Flores nos dice que hicieron la reserva por Internet y desde el día que les entrego las llaves; hará cosa de un mes, no les ha visto salir de la habitación, a lo que todo el cuerpo de investigación respondemos con unas risillas traviesas y un largo mmmmm....Del señor Sánchez nos comenta que era otro asiduo del hotel, pero que desconoce su vida. Preguntado sobre la señorita desconocida, nos indica que es su hija, no la del pobre recepcionista becario sin idiomas, sino la del propio señor Sánchez, la cual , a eso de las 00:35 había salido del hotel camino a Chinchón con el dinero que el difunto padre tenía guardado en la caja fuerte del hotel, y cruzando, para realizar semejante travesía, el jardín por el lado que queda entre el jardín y la piscina... Preguntado el becario sin idiomas, también conocido en el informe como el recepcionista, sobre cómo sabía el destino de la muchacha, responde que desde hace algún tiempo mantiene, vía e-mail, una relación secreta con la hija del difunto, el cual llevaba muy mal que su hija se juntara con la plebe, y asegura, no el difunto que no puede hablar sino el recepcionista, encolerizado y más rojo que un pimiento, que él no pretende dar un braguetazo (rumor que había corrido rápidamente entre los miembros del cuerpo de investigación) , y que el amor no entiende de estatus social. Se encoleriza aún más ante el descojone colectivo de todo los miembros del cuerpo de investigación. Sobre la familia Mullor, ocupantes de las habitaciones 104 y 105, nos comenta, ya con color normal aunque con cierto mosqueo, que llevan dos días en el hotel (dato que coincide con la estancia del señor Sánchez), y que los niños no hacen más que robarle los caramelos de la recepción, pero que en el fondo parecen buena gente, y como los nuevos ricos, dejan propinas de diez euros al darles las llaves, dinero que emplea para comprar nuevos caramelos. Preguntado por el servicio (aún no interrogado), nos dice que los más cercanos están en la primera planta al fondo a la derecha... dándose cuenta de su error al ver las caras de los miembros del cuerpo de investigación (si bien alguno da por bien empleada la información dirigiéndose al lugar citado...), nos dice que el jardinero es un hombre servicial, extoxicómano y que anduvo dos años en la cárcel, donde conoció al señor Ramírez que fue quien lo recomendó para el hotel. Nunca ha causado problemas. Sobre el encargado de la piscina y la teleoperadora, nos dice que este hotel en el que nos encontramos y nos ocupa, es de lujo, sí, pero de segunda categoría, y que la labor del primero (encargado de la piscina), la realiza Ramón, el jardinero; sobre la segunda, pese a la vergüenza que pasa, la desempeña él poniendo la voz más afeminada que puede. Ante un nuevo acto de desternillante risa (o descojone colectivo) por parte de los miembros del cuerpo de investigación, nos manda a freír puñetas, pero le exhortamos a que nos hable de la señora de la limpieza. Nos dice que la “guarra de Julia” es una borde que cae mal a todo el mundo menos a Ramón, ya que es su madre. Entró en el hotel gracias a Ramón, y este gracias al señor Ramírez, que a su vez salió de la cárcel gracias a las gestiones del señor Sánchez ( aunque ustedes no lo sepan porque esto corresponde a una parte más avanzada de la investigación) que fue quien sobornó al juez. Dice que lo de “la guarra” es porque le cae rematadamente mal desde el día que esta se negó a hacer de teleoperadora, alegando que su voz no era nada afeminada, pareciendo más bien tener a siete rudos camioneros cantando al unísono. Dando por terminada la declaración corremos a sonsacar toda la información posible al jardinero y a su señora madre, osease, “la guarra de Julia”. Volcando nuestra implacable voracidad, y a sabiendas de la condición de expresidiario de Ramón, al que su madre apoda “Ramonchu” por su excepcional parecido con el simpático presentador de la tele, comenzamos a interrogarlo preguntándole que por qué l hizo. “Ramonchu”, patidifuso y convencido de ser un ser regenerado gracias al sistema penitenciario nacional, dice que él no ha matado a nadie; alega en su defensa que estuvo cenando con su madre hasta eso de las 00:40 y que más o menos a la 1:00 se encontró el cuerpo sin vida del señor Sánchez en una hamaca del jardín. Él, en ese momento, se encontraba quitando las hojas del césped, escuchando, a todo volumen, en un walkman una canción de AC/DC, y que quizá por eso, o porque es sordo crónico del oído izquierdo desde que tuvo paperas con siete años, no escuchó grito alguno, ni persona que anduviera sigilosa por el jardín, y reconoce que de la impresión de ver al “fiambre”, dejó caer el rastrillo con el que recogía las hojas, y salió “por patas” a donde estaba su madre que al parecer fue quien llamó al siempre eficaz cuerpo de investigación (aunque según datos oficiales, la llamada, por el tono de voz, la realizara un hombre varón de entre 23 y 77 años). Pidiendo a “Ramonchu”, porque realmente tiene ese excepcional parecido con el presentador de la tele, que nos lleve ante su madre, nos dice que “él lo hace encantado”, pero no sin antes avisar de la mala leche que se gasta su señora madre, o “mamuchi”, como a él le gusta llamarla, y más con “la escoria represiva de esta sociedad sin valores morales” que encerraron a su hijito del alma. Corriendo el riesgo nos lleva a su presencia y encontrándose dormida, decidimos que no es momento de despertar a una mujer trabajadora que lucha por sacar adelante una familia descarriada, y pasamos de la interrogación, ya que correríamos un riesgo mucho mayor, con serio peligro de resultar heridos, al ver tumbada placidamente sobre una cama de 1’90, a una mujerona de dos metros diez centímetros, pero no falta de atractivo. Ante todos los datos que tenemos y sin sacar nada en claro, decidimos hacer un sorteo entre todos los posibles culpables, que coincide con todos los posibles testigos y no por tener pruebas fehacientes de su culpabilidad, sino por haber salido las bolas con el número 5 y el número 8 de nuestro sorteo particular, se arresta a nuestro querido “Ramonchu”, alegando para su arresto que es un expresidiario y por tanto nos ahorraríamos la ficha y las fotos y la huella... con el engorro que es eso... e igualmente detenemos a Miguel de doce años, acusado, como estaba, de robar los caramelos de la recepción con el consiguiente gasto que tenía que hacer el pobre recepcionista becario y sin idiomas....Pues bien mis queridas mentes, si habéis llegado hasta aquí es, sin duda, porque vosotros mismos podéis ser el asesino... mmm lo tendremos en cuenta para proseguir la investigación... pero por otro lado... ¿creéis que el comisario Algibete acertó al detener a estos dos sospechosos?... ¿Qué creéis que pasó en realidad? Esto es un juego mis niños... la solución tras unos días y tras ver la ayuda que prestáis al comisario en la resolución del enigma... je je je un saludo a todos...

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