Y dudaba... “No sé si debo decirle directamente te quiero... o andarme con rodeos, diciendo sin decir y que ella entienda lo que quiera...”
- ¿Qué pone en el libreto?-
- ¿Textualmente?-
- Sí, textualmente. –
- Mmm, él se acerca, la mira... y sin dudarlo un instante le da un beso...-
- Pero ahí no aparecen te quieros... ni rodeos...-
- Por eso, ese es mi problema-
- ¿Tú problema?-
- Verá autor... yo sé que debe costar mucho crear un personaje de la nada y
que luego se te subleve, así, de estas maneras, pero... es evidente que yo soy su plasmación en el papel. Le he estado observando cada gesto... cuando ríe, cuando está serio y mira por la ventana... cuando se queda mirando sin sentido alguno... cada hoja nueva que salía de esa infernal máquina de escribir... y no creo que usted... es decir, yo... se liara a repartir besos por doquier sin un te quiero claro... Entiendo que se pueda extrañar, pero a fin de cuentas soy tan parecido a usted que yo tampoco puedo... por mucho que mi siguiente frase encaje a la perfección y ese beso que debo dar sea el eje central de la novela... así que... ¿qué hago? ¿Le digo directamente te quiero o debo andarme con rodeos? A fin de cuentas usted la creó y sabrá que debo hacer... ¿soy su tipo?... Vamos autor, no me mire con esa cara... se lo digo, estoy enamorado de esa mujer... y con su ayuda o sin ella haré lo que piense y no lo que corresponda... pero dígame, sólo si puede, en qué páginas duerme... para acercarme despacito y verla desde lejos, en paz, con esos ojos cerrados, su tez blanca, su cara seria... lo ve, ¡no es justo!... Usted me enamora, y pretende que no haga nada más que darla un beso... lo más probable es que su respuesta sea una gran y sonora bofetada y un adiós para siempre... con lo que es ella... y yo tirado pensando en porques y usted como si nada viendo sufrir a uno de sus personajes y recreándose en ello... así que no puedo... ¿qué hago? Había pensado en invitarla a cenar a ese restaurante que creó usted cuatro páginas más atrás... pero n
o sé... siendo como soy y sabiendo como es usted... es probable que me deje sin dinero para no poder sabotear su escrito... Exijo un trato justo... a fin de cuentas sólo pido una oportunidad... si no la gusto tendrá su novela... más dramática si cabe... y si la gusto... bueno, si la gusto ya buscaremos un final alternativo... y oiga autor... ¿es guapa? ¿autor? ¡Oye¡... Madre mía, ya está otra vez con los ojos perdidos en ningún lugar... cada vez que se pone así termina escribiendo... y yo como personaje me enamoro aún más de una ella que ni siquiera conozco... ¿lo ven? Más hormigueos y nervios en la tripa... total, sólo faltan diez páginas para el primer encuentro y aún no sé si debo besarla como pone en el libreto... o... o hacer lo que me plazca... que sí, es cierto, soy su personaje pero... ¿de quién son los sentimientos?... un momento... ¿sentimientos?... ¡Cielos!... me acabo de dar cuenta... ¡autor!.... ¡eh!... ¡autor!... si yo soy tú... Entonces ella...-
2 comentarios:
Quien es la inspiración, bueno eso no es lo que cuenta lo que cuenta es que sigues haciéndolo como sabes, con más tristezas que alegrias, y que a mi me gustan los que son felices pero que los otros son reales también bueno besos
sabes una cosa???ya no se que mas cosas decirte cuando te dejo un coment...me repito mas que el ajo!!pero de verdad..no has pensado en reunir todos tus cuentos y hacer un libro???yo que se, aunque algunso sean muy paranoicos, todos tienen su aquel!!!y luego te cabreas con las musas...ojala me ayudasen a mi a escribir asi...enserio nene...a por ellos, que son pocos y cobardes!!!!y vigila tus desdoblamientos de personalidad..xDDD
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